Ghost Dog: The Way of the Samurai de Jim Jarmuch.
Mas que una adaptacion es un homenaje a las peliculas "El Samurai" de Melville y "Nido de Ratas" de Elia Kazan.
Jarmuch plantea otra forma de conocimiento y entendimiento
Muchos aspectos de técnica cinematográfica
y otros tantos temáticos y
narratológicos se podrían tomar de esta bienaventurada película de Jarmuch (Un extraño en el Paraíso,Bajo
el Peso de la ley, Una noche en la
tierra, Mystery train, Dead Man).
Pero es la incorporación de una nueva forma de conocimiento y entendimiento la
que convoca esta nota.
En El
camino del Samurai... surge, entre otros aspectos, el conflicto con el
medio desde dos puntos de vista. En primera instancia, aparece la confrontación
social cuando Ghost Dog (Forest Whitaker)
roba autos de ricos para hacer sus “trabajos”, estos autos aparecen como símbolo
de casas bien acondicionadas, presentan confort y le provocan al protagonista
un efímero bienestar burgués (no conocemos las casas de los dueños de estos
autos pero sus automóviles muestran por ellas); también surge el conflicto con
el medio desde el ángulo antropológico y étnico en donde rescatando las ideas
de Levi Strauss, aparece una
conformación de castas en el mapa racista americano:los norteamericanos que
discriminan a todos los inmigrantes, y a su vez la reproducción de este sistema
de exclusión dentro las comunidades apartadas, quienes se agrupan y dividen por
procedencia regional, país, habla y color: los italoamericanos discriminan a
los negros, y Louie (John Torney) también
establece una actitud de segregación con Ghost Dog porque lo salva a
éste de la muerte para luego darle muerte, o sea Ghost Dog es una especie de
esclavo que está a merced de la buena voluntad y “solidaridad” del
italiano.Detrás de este conflicto con el medio aparece un giro en la
composición del cine de acción americano, del Modelo de Realización
Institucional propuesto por Griffith
y de la estructura maniquea (buenos y malos) heredada del western. El
guión-escrito también por Jarmuch-
no plantea un universo fraccionado en
buenos y malos, en donde por lo
general el que porta la ley persigue al que está fuera de las reglas de
convivencia, sino que esta película sugiere la oposición de posturas basadas en
otras “leyes” que no son la civiles (los italianos con el código de mafia, y
Ghost dog con su filosofía de guerrero japonés urbano y actual), y en otra
ética que nada tiene que ver con lo políticamente correcto. Estas dos
posiciones se vislumbran dilemáticas, o sea ambas partes creen tener razón: la
patota italiana actúa aparentemente en forma anárquica pero tiene ciertas
“normas” de “honor” a la hora de vengar a uno de los suyos, y Ghost Dog opera
con el convencimiento que tiene un sujeto cuando arribó a una conducta ritual,
que en este caso deambula entre manejar sus armas de fuego como si fueran
espadas, construir aparatos casi artesanalmente relacionados con su actividad
de abrir autos estacionados y escuchar desde espacios exteriores conversaciones
íntimas, hasta mantenerse en el extremo anonimato. Tanto el grupo de italianos
como el protagonista, tienen el empecinamiento del héroe épico, entonces cuando
una de las partes cede -por la fuerza o el hartazgo- lo hace juntamente con el
alumbramiento de un final trágico.
El filme parte del desconocimiento para
brindar conocimiento. Ghost Dog es un personaje que vive en la “felicidad” de
ser desconocido, escondido entre las miradas de sus palomas mensajeras -como Alain Delon en el El silencio de un hombre (Le
Samourai) de Jean Pierre Melville,
1967-,con el espectador como único testigo de su forma de vida; Pero cuando es
percatado por los otros personajes, Ghost Dog se descentra, porque vuelven
cotidiana su existencia ritual; Y él nada tiene que ver con la vida cotidiana
occidental y americana: no mira televisión, no prepara comida -sólo degusta
helados-, no toma un baño, no se le conoce pareja, sólo se alimenta de
literatura samurai. Cuando algunos mafiosos compañeros de Louie quieren saber
sobre la vida de Ghost Dog comienzan los problemas porque se empieza a
desdibujar el universo místico de este protagonista. Entonces su andar rapero
se acelera, su ritmo se vuelve más humano y yanqui, pero Ghost Dog solo se
constituye en tanto sombra de lo humano, él es en tanto impresión y no
concreción. De hecho en la primera parte de la película Ghost Dog sale de su
guarida de noche ,y en la segunda parte se traslada más en un ambiente diurno,
perdiendo el ritmo del rap pesado\ hip-hop-, fuera de su eje y esencia.
Los múlitples sentidos de este maravilloso
filme de Jarmuch son inagotables,
porque plantea otra forma de comunicación que está emparentada con que no
siempre a través del lenguaje verbal uno se entiende, que el diálogo
interrumpido e indirecto a vecés es más metafórico y emite más sentidos que la
conversación directa y legible. Esto lo simboliza a traves de los mensajes llevados por
palomas, y de las conversaciones de Ghost Dog con su amigo haitiano y heladero
que habla sólo francés. Quizás, Jarmuch
nos está diciendo que conocer y entender poco tienen que ver con hablar y
explicar.
Ficha Tecnica:
TÍTULO ORIGINAL
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Ghost Dog: The Way
of the Samurai
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AÑO
|
1999
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DURACIÓN
|
115 min.
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PAÍS
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DIRECTOR
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GUIÓN
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Jim Jarmusch
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MÚSICA
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RZA
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FOTOGRAFÍA
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Robby Müller
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REPARTO
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PRODUCTORA
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Plywood Productions
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PREMIOS
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1999: Festival de
Cannes: Nominada a
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GÉNERO
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